Segunda parte de cuando volver es imposible
Te dije que después de ti no habría ningún otro, como ves he cumplido con mi palabra. Estoy aquí sola con una taza de chocolate en mi mano para sustituir el calor que me ofrecías con tus besos y abrazos. Te lo dije. Lo dije. ¿Acaso no lo hice? Lo peor de todo esto no es eso, lo peor es que te lo dije porque pensé que esta realidad de no estar a tú lado tardaría en llegar, pero ya veo que no... Con frialdad y dejándote los sentimientos allí, al otro lado de la frontera, me dijiste ''Se acabó, necesito vivir otras experiencias''. Y yo me pregunto: ¿Qué experiencias? He intentado comprenderte, entenderte... Durante estos meses, durante todo este tiempo he estado pensando en que fallé, que no hice, que sonrisa fue la que no provoqué, si dije algo que te hizo cambiar de idea... Todo. No ha habido ni un solo día en el que no me haya culpado por algo que ni siquiera sabía, me he martirizado día tras día intentando averiguar que fue lo que pudo haber pasado... Has sido capaz de mirarme directamente a los ojos ocultándome la verdad, aunque no la haya. He estado 9 meses, 9 putos meses, -la mitad de ellos llorando-, buscando la solución a un problema ya resuelto, y aún así, has podido mentirme. Podrías haberme ahorrado un 50% de mis lágrimas, podrías haber acabado con este infierno simplemente diciéndome la verdad, diciéndome la razón por la que ahora no estoy en tú camino, y aún así; te callaste. Lo mejor es que he dejado de atormentarme por ello. Mi camino se mantiene alumbrado gracias a mi eterna sonrisa, que no pienso perder por nada del mundo, ni aunque una manada de lágrimas quiera correr por mis mejillas. Me alivia saber que tu camino no tiene ese toque especial que yo le daba, ni la decoración de mis tonterías que te hacían sentir jodidamente bien.
Y ya, después de tanto tiempo solo me queda el consuelo de saber que el día menos esperado apareceré en tus sueños de repente una noche, y sabré que por lo menos, ha habido un instante en el que te has acordado de mi, aunque haya sido en contra tu voluntad. Es por eso que ahora mismo lo único que tengo claro y sé con certeza es que en estos meses he aparecido en tus sueños como mínimo una vez. Ese es mi salvavidas, lo jodido es que a mi me ocurre exactamente lo mismo, bueno, a mi y a todo el mundo. Por eso no temo a recordarte estando despierta, sino dormida. Solo a través de nuestros sueños podemos conocer que secretos esconde la caja fuerte de nuestro corazón, y solo cuando las luces desaparecen y los ojos se apagan, tenemos acceso a ellos...
Posdata: Ahora escribo por escribir... Ni siquiera tienen sentido las frases. Me he contradicho mil veces, primero te echo de menos, y luego digo que puedo vivir perfectamente sin ti. Más tarde confieso que mi presencia en tus sueños es mi salvavidas... ¿Y, a pesar de ello, todavía tienes el valor de hacerte la víctima pidiéndome que vuelva? ¿Qué yo vuelva? ¿Acaso fui la que se marchó? Reacciona ¡Por favor! LO JODISTE TODO. Si en algún momento de tú solitaria vida (lo es desde que no estoy) decides echarme de menos, solo quiero que recuerdes que podrías haberlo tenido todo, y no quisiste por una razón que parece ser no existe... Y ahora soy yo la que dice, lo siento, lo he intentado, créeme que lo he intentado, pero sigo sin entenderte...